No puedo creer que estoy escribiendo esto, sabiendo que todo lo que diga puede ser utilizado en mi contra! Transformémoslo inmediatamente, antes de empezar: ESTE ARTICULO ME TRAERÁ Y TE REGALARÁ SÓLO COSAS BELLAS.
Todo lo que lean multiplíquenlo por mil y divídanlo por cuatro mil quinientos y hagan cuenta de que no todo lo que escribo viene realmente relacionado a mi realidad, sino que a un imaginario colectivo común por la cual han pasado muchas mujeres cercanas a mí (ósea, hagamos como que esto le paso a una amiga, jajaja)… les parece?
Habiendo dicho esto. Quiero contarles sobre un sueño mojado que tuve hoy, y que me regaló un despertar diferente.
Si, y digo diferente, porque no es el que habría querido ni imaginado! Este sueño erótico, no me llevo a tener ganas de volver a exitarme, no tocarme en privado o arrancar a una isla con mi pareja…
Este despertar me puso frente a la realidad de una manera explosiva, enfrentándome a mi mayor pudor y obligándome a tener ganas de volver a preocuparme por mi… Si, así es! No sé cómo explicarlo, pero lo haré en palabras simples y concretas, sin autocensurarme: No fue hasta que imaginé que otro hombre me veía desnuda, y se acercaba a mi boca, y acariciaba mi pelo… que sentí la necesidad imperante de volver a preocuparme de mi aspecto físico y conectar con mi vanidad!!!
Se entiende? Osea, tuve que imaginar que me acostaba con otro personaje para sentir la necesidad de mirarme! De cuidarme! De arreglarme! Y ocuparme de mi ropa, mi piel, mi sonrisa, mis pelos…. Finalmente mi persona y mi salud!
No sé si me explico… pero, después de la maternidad, al verme frente a un hombre que no era mi marido, que, por supuesto no me ama incondicionalmente como él, con el que ya nos hemos visto en las situaciones más diversas y deplorables de sueño y la realidad más cruda… Por primera vez en muchos años, me dio pudor!!! Incluso ESPANTO!! De pensar: ¡no se si me depilé! Hace cuanto que no voy al dentista! tengo los dientes amarillentos! Me lave bien los dientes??? Tengo el pelo áspero! Que vergüenza! No me tape las espinillas! No me saque las cejas! Estoy en pijama y ni recuerdo si mis calzones están desguañangados!
Por primera vez volvió a nacer en mi el instinto del autocuidado. Del amor propio: y fue desde la vergüenza. Que mal!
Primero: Porque el verme expuesta y avergonzada frente a OTRA PERSONA eslo que me recuerda que me he olvidado de mí, y gatilla mi autocuidado?
Segundo: No porque mis hijos sean lo mas importante del mundo para mí, debo olvidarme de que existo. Al contrario, al cuidarme yo, puedo cuidarlos de mejor manera a ellos.
Tercero: Lo poco que hago por mí, es por indicación médica, por haber caído en depresión y otros males del agotamiento y falta de autocuidado cotidiano. Desde lo racional, obligatorio, agendado con fecha y hora… Con culpa, y no desde la
conexión con mis necesidades.
Cuarto: Que lindo sería que hubiera nacido desde el amor propio y conexión conmigo…
Quinto: Por qué, el hombre que más me ama en la vida debe tener que acostumbrarse a ver lo peor de mí?
Sexto: un despertar sexual me hizo recordar el amor más importante de todos: el amor propio.
ADVERTENCIA: Este artículo fue escrito desde la mas espontánea catarsis y sin edición. Cada una, saque las conclusiones que contribuyan a sanar su alma y mejorar su vida. Juicios y críticas no están permitidos. Si están permitidos, y son muy necesarios: sus comentarios de contención y reflejo de lo mucho que tenemos en común, y como salir adelante.
Las quiero!
Un abrazo!!!
Fran Sfeir
